Cobertura: Racing le ganó 1-0 a Vélez en Avellaneda y paso a semis luego de 28 años

El corazón se acelera en las tribunas del Cilindro. Sí, aunque la clasificación es una certeza, y cada uno de los hinchas que llegaron al estadio lo expresa a viva voz, esperan por el silbatazo de Esteban Ostojich. Luego del ruido por el pitazo final se transforma en una canción. Por esos jugadores que “dejan la vida por los colores”, como ofrece el estribillo de la popular. Por Gustavo Costas, que se abraza a sus hijos y colaboradores, el líder espiritual de un equipo que ya puede jactarse de hacer historia. Por Racing, claro, semifinalista de la Copa Libertadores después de 28 años y por el 2-0 global ante VélezEn el mano quedó claro quién pasó y por qué.

La gente, que se expande de felicidad, pide ganar esta Copa que se conquistó una sola vez, en aquel lejano 1967.

Foto: Martin Leiva – Los 11 de Racing Club: Facundo Cambeses; Facundo Mura, Franco Pardo, Nazareno Colombo, Gabriel Rojas; Juan Nardoni, Santiago Sosa, Agustín Almendra; Santiago Solari, Adrián Martínez y Tomás Conechny. DT: Gustavo Costas
Foto: Martin Leiva. Los 11 de Vélez Sarsfield: Tomás Marchiori; Agustín Lagos, Emanuel Mammana, Aaron Quirós, Elías Gomez; Tomás Galvan, Rodrigo Aliendro, Agustín Bouzat; Maher Carrizo, Michael Santos e Imanol Machuca. DT: Guillermo Barros Schelotto

Tácticamente impecable, la idea de juego de Costas fue un pleno: línea de cuatro mediocampistas, más Sosa como back up. Bien ancho de bandas, tenía piernas disponibles para presionar a Vélez, y la línea de fondo atenta para achicar espacios sobre los tres puntas de Guillermo. La Academia ahogó a la salida del Fortín, y cuando tenía la pelota soltaba a Conechny por izquierda, a Mura por derecha, para acompañar a Maravilla, siempre saltando líneas para meter a Vélez contra Marchiori.

Al Fortín le faltaba un volante más para equilibrar la pelea en el medio, pero a Guillermo no le quedó otra que salirse del libreto y aguantar para mantenerse cerca en el marcador. Porque un gol era lapidario para sus aspiraciones de clasificar.

Por eso la enorme figura de Marchiori para sostener el cero propio. Tuvo cuatro apariciones decisivas casi consecutivas: un zurdazo de Almendra que sacó con un manotazo, y dos cabezazos a Solari y a Pardo.

En término de dominio y generación de situaciones, era una goleada sin goles, con sucesivas chances desperdiciadas por Racing contra ninguna situación de gol de Vélez en todo el PT: Solari al palo, Solari mano a mano, Almendra otra vez afuera, Conechny de cabeza y también desperdiciada. 

Foto: Martin Leiva

Guillermo corrigió y más allá de los cambios (nombre por nombre) para el segundo tiempo. Lo más sustancial, paró al equipo más arriba, combatió más en el medio y focalizó el juego por los costados. Racing, también, sintió el precio del esfuerzo estéril de generar mucho y no conseguir nada, e instintivamente cambió el aire y se tiró atrás..

Así, al menos Vélez se aproximó con dos llegadas de Santos pero a Racing le quedaba la contra, y casi factura con un enganche de Maravilla que volvió a sacar Marchiori (el línea cobró offside, pero era para discutirla en el VAR).

Foto: Martin Leiva

Y después, el vino el drama porque así es Racing. La volea de Machuca que a Cambeses se le escurre y que logra salvar de milagro acaso haya sido una especie de señal, como lo fue el gol anulado a Vélez en la ida, por el tecnicismo de una pelota de córner que salió. Pero el partido se abrió de par en par, porque Racing nunca metió la cola atrás. El cabezazo de Sosa en el palo, la vergüenza de Vélez para ir a buscarlo igual… y al final el gol gana fue de Racing, en ese desborde de Rojas y la arremetida de Solari, de los mejores de la cancha.

Foto: Martin Leiva. Gol de Solari (28) para que delire el Cilindro

El festejo de Costas en comunión con la gente, TODOS JUNTOS !!! marca lo histórico del triunfo, y también lo que costó. Racing a semis, que siga la fiesta y delire Avellaneda.

Foto: Martin Leiva. Gustavo Costas ya piensa en Estudiantes o Flamengo