Lanús le ganó 1-0 a la U de Chile y pasó a la final de la Sudamericana que se jugará en Asunción

Lanús volvió a escribir otra página dorada en sus 110 años de historia. Porque más allá de lo que suceda en la final de la Copa Sudamericana, que será ante el poderoso Atlético Mineiro de Jorge Sampaoli el 22 de noviembre, en Asunción, este equipo ya se ganó un lugar en el corazón de los hinchas del Granate. Un conjunto que sufrió para dejar en el camino a Central Córdoba de Santiago del Estero, que construyó su propio maracanazo frente a Fluminense y que mereció avanzar frente a Universidad de Chile, un rival que opuso resistencia en base a su criterio y buen juego.

Lanús está, una vez más, a un paso de levantar el preciado trofeo. En los últimos años se acostumbró a codearse con la clase alta del fútbol sudamericano. Se hizo costumbre sentarse en la mesa a discutir con potencias. La Sudamericana que ganó en 2013 de la mano de Guillermo Barros Schelotto, tras superar en el duelo decisivo a Ponte Preta, fue la piedra basal. Luego quedó con el grito atragantado en la Libertadores de 2017, cuando el equipo dirigido por Jorge Almirón cayó en la final con Gremio. También en la Sudamericana de 2021, edició en la que perdió el último choque ante el Defensa de Crespo en Córdoba. Y el año pasado quedó eliminado en la semifinal de esta misma competencia contra Cruzeiro. Ahora irá por la revancha.

El Granate tiene argumentos para sostener la esperanza. Es un equipo pragmático y flexible, que suele adaptarse a las circunstancias de los partidos y a las características del rival de turno. Ante Universidad de Chile, Medina y Cardozo manejaron los hilos en la mitad de la cancha, Salvio y Carrera aportaron dinámica y capacidad de desequilibrio individual por las bandas, Marcelino Moreno administró la pelota y manejó los tiempos a partir de su sapiencia y calidad, mientras que Castillo, delantero picante que viene encendido y que ya convirtió 14 goles en lo que va del año entre Gimnasia y Lanús, aprovechó la oportunidad que se le presentó para estampar el 1-0 definitivo que sentenció una serie peleada en la que hubo mucho suspenso.

Izquierdoz y Salvio figuras de este Lanús finalista

Izquierdoz, referente y capitán, compuso una sólida zaga con Canale. Pero la fortaleza de Lanús trasciende a su defensa: es un equipo solidario que juega en bloque y tiene vuelo ofensivo. Un equipo en el que todos muestran compromiso para retroceder y ubicarse por detrás de la línea de la pelota ante la pérdida. No es casualidad que acumule diez partidos sin sufrir derrotas por toda competencia, con siete victorias y tres empates. Los resultados son, en definitiva, una consecuencia directa del juego de un conjunto que en la mayoría de los partidos es ambicioso. Y que además cuenta con recambio importante en ataque, como Bou y Canelo, delanteros con la capacidad de resolver partidos. Incluso el Laucha Acosta, referente histórico que ya no ocupa el rol protagónico que supo ejercer en otros tiempos desde el campo de juego, sigue siendo uno de los líderes y pilares del vestuario.

El Granate tuvo que dar batalla en un partido bravo ante la U, en el que a ambos equipos les anularon goles a instancias del VAR por offsides milimétricos. Con oficio e inteligencia, Lanús subió otro escalón.