Raphael Veiga fue presentado oficialmente como nuevo refuerzo del Club América, y uno de los detalles que más llamó la atención fue el número que portará en su camiseta: el 23, un dorsal cargado de historia dentro del conjunto azulcrema.
El mediocampista brasileño lució con orgullo este mítico dígito, utilizado anteriormente por figuras que dejaron una huella importante en el equipo y que hoy representan un reto para el nuevo fichaje.
Veiga busca seguir el legado del número 23 en América
El dorsal 23 no es uno cualquiera en Coapa. A lo largo de los años, varios referentes americanistas lo utilizaron, convirtiéndolo en un símbolo para la afición.
Uno de los más recordados es Kléber Boas, atacante brasileño que se ganó el cariño de los seguidores con grandes actuaciones en la temporada 2005.
En su paso por el América, Kléber registró números destacados:
- 37 goles en 61 partidos
- Campeón de liga
- Campeón de Campeones
- Título de goleo
Ahora, Veiga intentará repetir ese impacto y convertirse en un nuevo ídolo del club.
Daniel Brailovsky, una leyenda que también vistió el 23
Otro nombre histórico ligado al dorsal 23 es el del argentino Daniel “Ruso” Brailovsky, considerado una de las grandes leyendas del América.
Durante su etapa en el equipo, Brailovsky anotó 35 goles y fue parte fundamental del tricampeonato más recordado en la historia del club:
- 1983-84
- 1984-85
- Prode 85
Su legado convirtió al número 23 en sinónimo de época dorada azulcrema.
Cuauhtémoc Blanco también brilló con el dorsal 23
El tercer gran referente que portó este número fue nada menos que Cuauhtémoc Blanco, uno de los máximos íconos del americanismo.
Aunque debutó con el 37, años más tarde usó el dorsal 23, justo en el periodo en que comenzó a consolidarse como figura en los años 90, antes de convertirse en leyenda definitiva con el número 10.
Raphael Veiga quiere dejar su marca en Coapa
Con su llegada como fichaje estelar, Raphael Veiga tendrá el desafío de estar a la altura de quienes hicieron historia con ese número.
El brasileño buscará que el dorsal 23 vuelva a brillar en el América, tal como lo hicieron Kléber, Brailovsky y Cuauhtémoc Blanco.