La Finalissima entre Argentina y España, prevista inicialmente para disputarse el 27 de marzo en el estadio Lusail de Qatar, continúa en suspenso debido a la situación de seguridad en Medio Oriente. Ante este escenario, desde la selección argentina pidieron que el partido se juegue en un lugar que garantice tranquilidad para ambos equipos.
El asistente técnico de Lionel Scaloni, Pablo Aimar, se refirió a la incertidumbre que rodea al encuentro entre el campeón de la Copa América y el campeón de la Eurocopa.
“No sabemos dónde se jugará todavía, ojalá sea en un lugar seguro”, señaló Aimar de manera breve.
Un partido clave para Argentina
Más allá de la cuestión logística, el cuerpo técnico argentino considera que el enfrentamiento ante España será una prueba importante a nivel futbolístico.
Aimar destacó la calidad del rival, que actualmente es líder del ranking FIFA y además vigente campeón de la Eurocopa.
“Es una muy linda medida”, afirmó el exjugador sobre el desafío que representa enfrentar al combinado español.

España espera una decisión en las próximas horas
Desde la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) también se pronunciaron sobre la situación. Su presidente, Raúl Louzán, explicó que la decisión final sobre la sede se tomará pronto.
“Estamos monitorizando la situación y esperamos que en las próximas 48 horas se tome una decisión. El tiempo se nos echa encima”, explicó el dirigente.
Además, Louzán expresó su solidaridad con los países afectados por el conflicto en Medio Oriente, señalando que la situación también impacta en la organización de los eventos deportivos.
Un partido aún sin sede confirmada
La Finalissima enfrenta tradicionalmente al campeón de Europa y al campeón de Sudamérica. La última edición se disputó en 2022 en Wembley, donde Argentina venció 3-0 a Italia.
Ahora, la expectativa se centra en conocer dónde se jugará el duelo entre Argentina y España, uno de los partidos internacionales más atractivos del calendario previo al Mundial 2026.