
Otra vez un equipo Argentino alcanzó la gloria en Asunción. Las lágrimas brotan en ese abrazo del final. Se derraman sobre el manto granate. Ahí, debajo de Salvio, Izquierdoz y Acosta, se encuentra el héroe. El Losada, el arquero que llegó desde Belgrano, está sumergido en una marea humana que le agradece por las tres atajadas fundamentales que tuvo en el primer tiempo, por la tremenda tapada a Biel en el alargue y por los penales que les atajó a Hulk, Biel y Vitor Hugo en la tanda de penales. El Granate es campeón de la Sudamericana por segunda vez en su historia, en gran medida, gracias a un aquero que tuvo una actuación consagratoria. Y que le permitió a un histórico como Acosta respirar después del penal que no pudo concretar cuando tenía la posibilidad de rematar la serie. La historia no podía ser tan injusta con el Laucha, símbolo histórico del club que, a los 37 años, cumplió otro sueño. Ya desde un rol menos protagónico, aunque con un aporte clave a partir del liderazgo que ejerce en el vestuario.

La emoción estuvo en ambas tribunas. Valió la pena el esfuerzo para vivir un momento inolvidable, que quedará grabado a fuego en la memoria eterna. Un barrio entero recorrió, por aire y por tierra, los 1.400 kilómetros que separan a Lanús de Asunción. Algunos viajaron más cómodos en vuelos chárter. Otros formaron parte de una histórica caravana de 60 micros, una procesión de alrededor de 20 horas, impulsada por el combustible de la esperanza. Y vaya si supo alimentar la ilusión este equipo. Un conjunto que dejó en el camino a un Central Córdoba de Santiago del Estero que venía de bajar de la Libertadores y de ser campeón de la Copa Argentina el año pasado. Un equipo que se forjó y se fortaleció con el correr de la competencia. Que robusteció la ilusión a cada paso. Que supo poner de rodillas al Fluminense en el Maracaná, que bajó a un grande como Universidad de Chile y que no se amedrentó ante el poderoso Atlético Mineiro de Sampaoli.

El Granate, club que supo conocer el barro del Ascenso, que hace menos de 50 años estaba en la Primera C y que en 1979 tenía apenas 2.000 socios, experimentó un crecimiento exponencial que hoy se ve reflejado en un presente de ensueño. Lleva casi 34 años ininterrumpidos en Primera y se transformó en el mejor representante argentino a nivel internacional después de Boca y River en lo que va del siglo XXI. Así lo demuestran las estadísticas: en 2013 fue campeón de la Sudamericana tras vencer en la final a Ponte Preta, en 2017 llegó a la final de la Libertadores con Gremio, en 2021 perdió la Sudamericana en el duelo decisivo ante Defensa y el año pasado alcanzó la semifinal de ese mismo certamen continental, instancia en la que perdió con Cruzeiro. Había sed de revancha por las últimas finales perdidas. Y también por el hecho de que Atlético Mineiro fue el rival contra el que había perdido la Recopa en 2014.

El equipo del Mister Pellegrino planteó un partido inteligente ante un adversario de peso como el Galo, que cuenta con una billetera pesada. Un duelo que fue cerrado, que se presentó como una batalla táctica en la que Losada con una noche excepcional fue una muralla al igual que los zagueros, Izuierdoz y Canale, y los volantes, Medina y Cardozo. Salvio Moreno, Carrera y Castillo no brillaron tanto arriba porque tuvieron que ponerse la ropa de fajina y ser muy aplicados tácticamente. Pero todos entendieron su rol en un conjunto solidario que se entregó por completo.

El Defensores de Chaco se tiñó de granate. “Lanús, siempre Lanús, inigualable y divino es tu color. Y ostentas por tu virtud, omnipotente tu color de norte a sud”, reza, con más vigencia que nunca, el himno de la institución. De un club que en un pasado fue un humilde pibe de barrio que un día se animó a hacer costumbre esa locura de salir a conquistar un continente entero.
Lanús hizo historia en Asunción del Paraguay. Le ganó la final de la Copa Sudamericana 2025 a Atlético Mineiro en los penales y obtuvo su tercer título internacional tras la Copa Conmebol 1996 y la misma Sudamericana pero en 2013. El Grana suma estrella pero también crece a nivel continental porque podrá jugar la Recopa Sudamericana, ante el campeón de la Libertadores (Flamengo o Palmeiras, que juegan el sábado próximo) y, sacó boleto directo para jugar la Libertadores 2026.

De esta manera, Lanús se suma a Platense, Independiente Rivadavia, Rosario Central y Boca, hasta ahora los cuatro confirmados por Argentina para jugar la Libertadores, ese torneo que en 2017 lo tuvo en la final y tendrá la posibilidad de tomarse revancha.
El título de Lanús también le saca una sonrisa a River. ¿Por qué? El Millonario esta´fuera de la Libertadores 2026 y necesita ser campeón del Clausura para clasificar, o esperar que alguno de los que tiene arriba se consagre y le libere un cupo: Rosario Central, Boca o Argentinos Juniors. A ellos habrá que sumarle Lanús: si el Grana sale campeón del Clausura, River accederá a la fase previa de la Libertadores.
