A sus 34 años, el extremo italiano regresa a la que fue su casa 14 años después, tras ascender al equipo ‘biancazzurri’ durante temporada 2011-12.
Lorenzo Insigne ha querido cerrar el capítulo de su carrera con un final feliz: la vuelta al lugar donde le vieron crecer, el Pescara. A sus 34 años, tras dejar el Nápoles en 2022 y aventurarse en Toronto, el futbolista regresa de forma oficial e inédita al fútbol italiano.
Lo hará en la Serie B, con el objetivo claro de ayudar al equipo a lograr la permanencia.
El regreso se produce en un contexto complicado para el club. El Pescara atraviesa una profunda crisis deportiva y ocupa actualmente la última posición de la clasificación, con 14 puntos, a cinco de la salvación.
La llegada de Insigne supone un impulso anímico y futbolístico para un vestuario necesitado de referentes.Tras cerrar su etapa en la MLS, el atacante se encontraba sin equipo desde el inicio de la temporada. Pese a contar con diferentes propuestas, optó por esperar.
Su prioridad siempre fue regresar a Pescara, convencido de que allí podía aportar experiencia y liderazgo en un momento delicado.»Tengo una excelente relación con el presidente y el director deportivo, pero la guinda del pastel fue Marco Verratti: él fue quien impulsó este traspaso.
Estoy muy contento con esta decisión. El Pescara es un gran club y merece quedarse en la Serie B”, afirmó.Insigne fue una de las grandes figuras del histórico Pescara de la temporada 2011-12, aquel equipo que deslumbró en la Serie B y logró el ascenso con un fútbol ofensivo y atrevido. En aquel vestuario, brilló con Immobile y Verratti, lo que supuso el despegue de su carrera en Italia.