Argentina está en la final del Mundial: 2-1 a Inglaterra con remontada épica

Gordon abrió la cuenta a los 55’. Enzo Fernández lo empató con un bombazo a los 85’ y el Toro Martínez lo ganó de cabeza en el 90+2’. Remontada agónica para el infierno inglés y la gloria albiceleste.

La Crónica, minuto a minuto del alma:

Hay partidos que no se explican. Se sufren, se lloran, se tatúan. El de ayer en Atlanta fue uno de esos.

El primer tiempo fue una batalla de ajedrez. Mucho estudio, poco riesgo. Messi, con 39 años y 21 días, se convirtió en el jugador de campo más veterano en una semifinal de Mundial, superando a Walter y Gren. Enzo probó de afuera, Stones metió un cabezazo sin peligro. 0-0 al descanso.

El complemento arrancó con Argentina más punzante. A los 47’, Julián tuvo una doble chance que no entró. Pero el golpe lo dio Inglaterra.

1-0 55’ ST – Gol de Anthony Gordon 

Centro de Morgan Rogers desde la izquierda, Gordon le ganó la espalda a Nahuel Molina y la mandó a guardar. Silencio. Los ingleses se replegaron y empezaron a cuidar el resultado. Como dijo Kane después: “A este nivel, eso no alcanza”.

Y no alcanzó. Porque los dirigidos por Lionel Scaloni tiene algo que no se compra: corazón.

A los 68’, Messi metió un centro venenoso y Pickford sacó un cabezazo imposible. A los 75’, Mac Allister estrelló una en el palo. Argentina golpeaba la puerta. El gol se sentía cerca.

1-1 85’ ST -GOLAZO de Enzo Fernández

La recompensa llegó. Enzo agarró una pelota afuera del área y sacó un misil que se clavó en el ángulo de Pickford. 1-1. Golazo. El estadio fue un terremoto. La ilusión albiceleste estaba más viva que nunca.

Inglaterra estaba groggy. En el primer minuto de descuento, Alexis Mac Allister volvió a estrellar un remate en el palo. Y en la jugada siguiente, pasó lo que Lautaro había soñado.

1-2 | 90+2’ ST – GOL de Lautaro Martínez

Centro de Messi desde la derecha, quirúrgico, y el Toro que se eleva en el área chica para meter un frentazo cruzado. 2-1. Delirio. Final.

La Voz de los Protagonistas:

Lautaro, el héroe, lo dijo todo: “Lo soñé, lo juro. Le dije a Alexis que iba a hacer un gol. Se lo dije. También se lo dije a Facu Medina, que estaba en el banco: que iba a entrar y que iba a ganar el partido. Y me tocó a mí. Enzo también hizo un golazo y, ahora que estoy más tranquilo, puedo decir que este equipo sigue demostrando de qué está hecho.”

Scaloni, con el corazón en la mano: “No hay palabras. Es una alegría para nuestro país, para nuestra gente. Dije que este grupo nunca deja de sorprenderme. Vamos a dejar todo ahí. Somos únicos, de verdad, y no lo digo por soberbia, lo digo de corazón. Hoy esta gente nos llevó a ganar el partido.”

Del otro lado, Harry Kane, que llegó a 121 partidos y es el jugador de campo con más presencias en la historia de los Tres Leones, estaba destrozado: “Trabajamos muy duro para estar aquí. Los muchachos dejaron hasta la última gota de sangre, sudor y lágrimas. Quedarnos tan cerca es realmente devastador.”

Lo que viene:

El vigente campeón del mundo se metió en otra final. El 19 de julio, en el estadio MetLife de Nueva York Nueva Jersey, va por la gloria ante España.

Anoche, mientras Inglaterra  lloraba, el Obelisco explotó. Millones en la calle. Porque ganarle a Inglaterra, de atrás, en el minuto 92, no es un partido. Es una película.